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Casi todos los freelancer han tenido que soportar clientes que parecen venidos del mismísimo infierno. Si un cliente o incluso un socio no te respeta a ti, a tu trabajo o a tu tiempo, las tareas pendientes se convierten en un verdadero desgaste emocional, físico e incluso financiero. Esto lleva a los freelancer a una pequeña encrucijada: ¿Cómo te defiendes sin poner en peligro tu trabajo actual o futuro?

Por suerte, hay algunos consejos y tácticas simples que puedes usar para protegerte contra estos clientes o socios de pesadilla y ayudar a aliviar el estrés que causan.

Mantengan claras las expectativas

La mejor manera de asegurarse de que tu nuevo socio o cliente no sea una verdadera pesadilla es, sencillamente, lograr que ambos estén claros de las expectativas que se tienen el uno del otro. Antes de aceptar un proyecto, es importante determinar lo que es importante para ti y comunicárselo a tu potencial cliente.

Es importante que establezcas cosas como el horario de trabajo (especialmente si trabajas con alguien en una zona horaria distinta), las condiciones de tu servicio, de revisiones, los pagos, el plazo de entrega y cualquier cosa que consideres que debas aclarar antes de empezar. Por supuesto, es importante que tú también estés al tanto de todas las condiciones del cliente antes de cerrar el contrato.

Mantente firme con tus condiciones

Si has sido completamente claro sobre tus expectativas, y tu cliente sigue violando tus reglas, es importante que te defiendas. Esto parece aterrador, ya que siempre existe el miedo de que no te paguen por el trabajo, y a menudo dependes de una buena crítica de tus clientes. Sin embargo, si te mantienes profesional y directo, no tiene que ser una reunión de confrontación negativa.

Debes recordar que es importante siempre apegarte a hechos: traer emociones a la ecuación puede ser peligroso. Siempre recurre a lo acordado, esto hará más difícil para el cliente justificarse si está abusando de lo que pactaron desde un principio.

También deberías tomar en cuenta que, a la hora de ajustar o recordar lo acordado, deberías comunicarte en persona o por teléfono, un toque humano hará que tu punto de vista sea más duradero e importante. Muy probablemente, al hacer esto, el cliente será consciente del problema y sea mucho más fácil llegar a solucionarlo.

Dar estimados precisos puede ser de gran ayuda

Uno de los mayores puntos de discordia entre un freelancer y su cliente es a menudo el dinero. Cuando un cliente no quiere pagar, el autónomo se siente irrespetado; cuando la factura es más alta que la estimada, el cliente se siente engañado. Como puedes imaginar, este tema puede llevarte a situaciones difíciles.

Una forma de animar a los clientes a respetar tu tiempo es crear estimaciones precisas y justas antes de cualquier trabajo. Dado que muchos trabajos independientes son proyectos de tarifa plana o fija, las estimaciones son clave para asegurar que cada trabajo siga siendo rentable y valga la pena.

Dentro de las estimaciones, deberías incluir el tiempo para reuniones o consultas. Si tu tarifa es por hora, en lugar de ser una tarifa fija, es importante recordarle al cliente que las reuniones y llamadas serán cobradas: tu tiempo vale y tu cliente debe estar consciente de ello.

Además, es importante que trates de ser explícito en las revisiones que incluyes en tu tarifa: muchos clientes creen que es ilimitado e intentan aumentar el alcance de tu trabajo una vez que ya has establecido un precio. También deberías escribir en el contrato o acuerdo que todo lo que supere las expectativas iniciales se facturará por hora. Esto te protege de esas interminables «pequeñas» peticiones que realmente se acumulan durante el transcurso del proyecto.

Considera la posibilidad de agregar honorarios o penalidades por tener que trabajar fuera de horario. Ser explícito con el cliente sobre lo que constituirá una penalidad y cuánto será puede ayudarte muchísimo a que tu cliente te respete. Sin duda alguna, hay muchas cosas que pueden evitarte un mal rato con un cliente, y estos son solo unos consejos básicos para evitar la discordia entre ambos.