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Cada líder tiene un estilo distinto para tomar decisiones y manejar su empresa. Por supuesto, éste sale a flote cada vez que necesitas tomar una decisión. Según un estudio de la Universidad de Columbia, solemos tomar más de 70 decisiones conscientes cada día, sin contar cualquier improvisto que pueda aparecer. De hecho, algunas estimaciones suben este número a 35.000 decisiones diarias.

Puede que, como líder de una empresa, veas esto como algo racional. No solo nos referimos a decidir qué cereal escogerás para desayunar, sino que las decisiones de tu empresa pueden llegar a ser una gran parte de tu día. Claro, tu estilo de decisión se basa en lo que haces cuando necesitas tomar una entre dos o más elecciones. Desde el instinto, la documentación o incluso el azar, los distintos estilos de toma decisiones pueden decir cosas importantes de tu liderazgo.

Debes entender que no hay una forma correcta o incorrecta de llegar a una conclusión, aunque algunos puedan llegar a ser más confiables que otros. Este enfoque predeterminado para procesar situaciones y tomar decisiones es único y probablemente ninguno de tus pares haga exactamente lo mismo que tú.

¿Por qué es bueno conocer los tipos de toma de decisiones?

Entender los diferentes estilos de toma de decisiones y cuál es el tuyo hace muchas cosas buenas para ti: puede aumentar tu confianza, debido a que entender el funcionamiento de tu proceso, puede hacerte sentir seguro de la decisión que tomaste. Además, te ayuda a conocer tus puntos débiles antes de que estos puedan causar un problema.

Por supuesto, reconocer los distintos estilos puede llegar a ser poderoso, no solo para el autoconocimiento sino para colaborar con los demás de una manera más efectiva. Si entiendes la manera en que tu equipo toma decisiones, puedes delegar las tareas de forma más inteligente. Esto te dará una gran ventaja y te permitirá mejorar la dinámica de tu equipo de trabajo.

Puedes jugar con tus fortalezas, mitigar tus debilidades y adaptar tu enfoque para que se ajuste mejor a una situación específica. Esto es lo que diferencia a los líderes de los seguidores. Ahora, hablemos de los distintos tipos de toma de decisiones y cómo puedes reconocer el tuyo.

Las decisiones directivas

Cuando se trata de estilos de decisión, no existe uno «bueno» o «malo». Cada uno de los estilos tiene sus ventajas y desventajas. El primero de ellos es conocido como el directivo. Cuando estás a cargo de una empresa, te basas en tu propia visión y experiencia para tomar cualquier decisión. No sientes que sea necesario recurrir a alguien más para que te ayude a decidir. Las decisiones directivas son aquellas en las que tú mismo te encargas de tomar una decisión para, luego, informarle a los demás.

Las personas que toman decisiones directivas suele frustrarse cuando la gente se detiene al tomar decisiones, se sienten más eficientes cuando toman decisiones por si solos, usando reglas, procedimientos y resultados pasados para informar las decisiones futuras. Este es el mejor tipo de decisión para situaciones en las que se necesita decidir rápidamente y en situaciones en que hay un procedimiento común o establecido.

Las decisiones analíticas

En segundo lugar, tenemos la toma de decisiones analíticas. Estas personas se encogen de hombros ante la idea de tomar decisiones rápidas. Este tipo de decisiones requiere considerar todos los hechos y cada una de las posibilidades que pueden existir. Para lograrlo, es necesario contar con la mayor cantidad de información posible, lo cual incluye datos, observaciones, hechos, experiencias y opiniones.

Los responsables de la toma de decisiones analíticas en su equipo son los que prosperan con los datos. Si alguien necesita saber los números exactos o los detalles de cualquier situación, suelen dirigirse hacia este tipo de personas. Este tipo de toma de decisiones funciona para situaciones en las que podría haber muchas respuestas correctas diferentes, lo cual le da al líder oportunidad de usar la creatividad para encontrar la mejor solución.

Las decisiones conductuales

En tercer lugar, tenemos a esos líderes que se encargan de evaluar las necesidades, emociones y beneficios que puede tener una decisión sobre las personas. Este tipo de líderes siempre busca que el equipo esté de acuerdo con las decisiones, por lo cual tienden a pedir consejos y preguntar opiniones antes de tomar la decisión final.

En un ambiente de equipo, los responsables de la toma de decisiones conceptuales se sienten como el pegamento que mantiene a todos trabajando juntos. A los líderes flexibles, como también se conoce este tipo, les importa la armonía del equipo y entienden que las relaciones son el motor que mueve a su negocio, por lo que pueden aplicar este tipo de decisiones a situaciones en las cual existe muy poca probabilidad de conflicto o en las que se puede optar por una situación que agrade a todos.

Las decisiones conceptuales

Por último, podemos hablar de la toma de decisiones conceptual. Estos líderes piensan en las decisiones como una oportunidad para pensar en cosas innovadoras. Ponen énfasis en la colaboración e intentan que los miembros de su equipo también hagan lo mismo. Las decisiones conceptuales se enfocan en el futuro, evaluando no solo el impacto inmediato sino el impacto a mediano y largo plazo de cada una de ellas.

Usualmente, este estilo de toma de decisiones viene de la mano con personas creativas, inspiradoras y muy inteligentes, que no pierden la oportunidad de intentar cosas nuevas. La toma de decisiones conceptuales es ideal para situaciones en las que hay mucha incertidumbre o en las que no hay un procedimiento concreto a seguir.

Sin duda alguna, cada uno de los tipos de toma de decisiones en el liderazgo tiene sus ventajas y desventajas, de acuerdo con la persona que toma las decisiones o incluso con el ambiente en el que se encuentra.