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El estrés en el teletrabajo es algo con lo que tenemos que lidiar quienes nos dedicamos al mundo online. Estamos en una época convulsionada y difícil, en la cual el trabajo digital se ha apoderado de nuestras vidas, y quizás nunca volvamos del todo a lo que conocíamos antes. Enfrentarnos a la virtualidad puede ser abrumadora y complicada. Por ello,  puede ser bueno contar con herramientas para evitar o disminuir el estrés que causa estar enfrentados siempre contra una pantalla.

Sea como sea, el estrés laboral siempre ha existido, el tema es que hoy en día, con la virtualidad, se ha exacerbado a niveles extremadamente altos. El estrés puede aparecer cuando te encuentras abrumado por la cantidad de trabajo, o cuando sientes que no haces nada más en tu casa que no sea trabajar.

Cuando te encuentras estresado, puedes sufrir de distintas consecuencias, como padecimientos cardíacos, dolor de espalda, lesiones musculares, cansancio, depresión e incluso problemas con el sistema inmunitario. Es por esto mismo que evitar el estrés o al menos disminuirlo puede ayudarte no solo a lidiar mejor con tu trabajo sino a tener una mejor salud.

Evita el estrés del teletrabajo

Hay distintas recomendaciones sobre lo que funciona para eliminar el estrés. Realmente  son cosas sencillas y que puedes aplicar en tu día a día. Puedes llevar una vida tranquila y productiva con solo cambiar o trabajar en algunos detalles. El primero de ellos es: quítate el pijama. Cuando te duchas, te quitas el pijama y te pones una ropa más “apropiada” para trabajar, le estás diciendo a tu cerebro que haga la separación entre el “modo trabajo” y el “modo familia”.

Es aquí cuando resulta útil tener una rutina diaria que puedas seguir siempre. Esta clase de cosas te ayuda a delimitar el tiempo de trabajo. Además te permite enfocarte de una manera más sencilla y práctica para enfrentar tu día. Trata de empezar a trabajar siempre a la misma hora, y de finalizar a la misma hora, de manera que puedas tener la sensación de que tienes un día marcado y dentro del cual organizar tus tareas pendientes.

Delimita tus obligaciones

Por muy sencillo que parezca esto, te ayuda a delimitar tus obligaciones y a entender que, luego de que apagas la computadora y te cambias de ropa, estás en modo descanso. De esta manera puedes  disfrutar de tu tiempo libre sin preocuparte por contestar correos. Por supuesto, es importante disfrutar también de tu tiempo de ocio, por lo cual es importante que mantengas tu sitio de trabajo apartado y perfectamente delimitado.

Establece un área de trabajo y tus horarios

Es importante acondicionar una parte de tu hogar exclusivamente para trabajar. Esto es una manera de separar el modo trabajo y el modo descanso. Contar con una pequeña oficina en tu casa te permite levantarte de la cama, tener una mejor postura a la hora de trabajar, y por supuesto, separar el espacio de descanso del de trabajo.

Si tienes problemas organizando tu horario, puedes recurrir a distintas aplicaciones, pero no dejes de hacerlo. Según algunos estudios y encuestas, el 79% de las personas que trabajan de manera remota trabajan más de lo que lo harían si estuvieran físicamente en una oficina. Aunque no lo creas, esto  ha aumentado hasta en un 70% la tasa de estrés por trabajo.

Limitando el tiempo que dedicas a reuniones, actividades y proyectos laborales, te permites a ti mismo establecer una buena rutina de descanso. Así puedes prepararte para enfrentar cada uno de tus días de la mejor manera. Trata de ser realista con tus expectativas. Calcula la cantidad de horas necesarias para tener un día productivo, y apégate a tus planes lo mejor que puedas.

Toma un descanso

Ya hemos dicho que el tiempo de ocio es esencial para sobrellevar el estrés laboral, y es que siempre es bueno desconectarte de tus responsabilidades a través de distintas actividades que disfrutes hacer. Leer, hacer ejercicio, cocinar o ver una serie son algunas actividades divertidas en las que puedes confiar para relajarte un poco después de cada jornada laboral.

En último lugar, puede ser muy útil apoyarte con tus familiares o amigos. Mantén el contacto y no dejes que la soledad te consuma. Trata de mantenerte activo, reconectarte con tus amistades, por muy poco tiempo que sea, esto te llenará de alegría y te hará sentir acompañado, algo que puede ser realmente útil cuando sientes que tu única compañía son los correos que envías todos los días. Con solo seguir estos consejos notarás que te empiezas a sentir mucho mejor y logras una mejor adaptación a tu carga de trabajo diaria.