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Aunque puede sonar contradictorio, y a veces puede dar miedo admitirlo, construir un producto que tenga éxito en redes sociales no es fácil. Equivocarse es más fácil de lo que podrías pensar. Estos errores que vemos en redes sociales y que cometemos muchas veces sin darnos cuenta, pueden costarnos alcance, compromiso e incluso clientes.

Uno de los más comunes es centrarse en la cantidad por encima de la calidad. Publicar demasiado contenido que, al final, no sea realmente valioso, hará que tus seguidores opten por dejar de seguirte, lo cual representa una pérdida sustancial de clientes.

Dicen que “menos es más”, y en el caso de las redes sociales es cierto, siempre y cuando esas pocas publicaciones sean atrayentes y frescas. No importa la cantidad de cosas buenas que puedas estar haciendo con tu negocio, trata de dosificarlo, hacer un filtro en el que dejes de lado las cosas que quizás no sean tan relevantes, y mantendrás a tus clientes y seguidores interesados en tu marca.

Limitar la cantidad de publicaciones no solo te obliga a compartir el mejor contenido, sino que también permite que el algoritmo de cada red social trabaje mejor en ellas, las promocione en más sitios y, por lo tanto, aparezca en el feed de una mayor cantidad de potenciales clientes

Estar en todas las plataformas de medios sociales también puede ser un gran error. Cada empresa tiene enfoques distintos, y si intentas abarcar muchas redes sociales al mismo tiempo, la calidad de tus publicaciones puede desmejorar: no eres un robot, no puedes estar enfocado en todo el tiempo.

Recuerda que “menos es más”, y en este caso también aplica. Lo mejor es que empieces por una o dos redes sociales, aprender sobre ellas y sobre el movimiento de tu negocio y, una vez que tu negocio empiece a crecer, podrás diversificarte en este aspecto.

Por último, es muy común pensar que las mismas publicaciones, el mismo contenido y en las mismas formas de llegar son adecuadas para todas las redes sociales. Es por esto mismo que es importante no llenarse de cuentas por atender. Dedicarle un tiempo a cada una, entender cómo se maneja, cómo interactúa tu público, cuál es la mejor manera de que tu mensaje llegue y sea aceptado por tu público, será vital para obtener una mayor receptividad en tu marca.

A menudo, suele ser recomendable compartir un contenido único para cada plataforma. Todas las redes sociales están configuradas de una manera distinta, tienen algoritmos distintos y, por supuesto, tienen un público distinto.  Por ejemplo, en Instagram o en Twitter, los hashtags pueden ayudar a aumentar el alcance de tus publicaciones, pero no tienen el mismo efecto en Facebook.

Sorprendentemente, las marcas suelen ignorar al 89% de las personas que quieren una respuesta, según una investigación realizada por Sprout Social. En esta misma investigación, se establece que el 70% de las personas que reciben una respuesta a sus preguntas se encontrarán felices de comprar o invertir en la marca. Además, el 65% de las personas se muestran fieles a la empresa, lo cual se traduce como una relación y un compromiso a largo plazo que genera ventas y expansión del radio de clientes del negocio.

Estos son solo algunos de los errores que se pueden cometer al manejar las redes sociales de tu empresa, los cuales debes tomar en cuenta y evitar antes de que jueguen en contra de ti, de tu negocio y de tus clientes.