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Posiblemente en algún momento de tu jornada laboral has conocido esa horrible sensación de tener una enorme lista de tareas pendientes y plazos inminentes, pero no haces para cambiarlo nada. Si esto te sucede, es posible que te encuentras perdiendo el tiempo en tareas insignificantes o desplazándote sin pensar en las redes sociales. Esto se llama procrastinación.

Si esto parece ser algo que te sucede regularmente, probablemente te vendría bien un poco de ayuda para superar tus tendencias a la procrastinación. Primero, debes saber que es normal. Casi todos, en algún momento de nuestra vida, hemos abierto Instagram casi sin pensarlo y, al ver el reloj, nos damos cuenta que hemos perdido dos horas de trabajo productivo.

¿Estás procrastinando?

La postergación o procrastinación en el trabajo es uno de los peores enemigos de la productividad. Sin importar si eres un trabajador independiente, un empresario o un empleado de una gran empresa, lo cierto es que la procrastinación se ha convertido en una de las grandes causantes de la pérdida de dinero de una empresa o negocio. Según un estudio realizado en el año  2008 se determino que la procrastinación  conduce a una pérdida de 650.000 millones de dólares en productividad e innovación cada año, y sólo el correo electrónico representa 70.000 millones de dólares en pérdidas.

Afortunadamente, aunque la procrastinación es una de las mayores epidemias en el lugar de trabajo que sufrimos, hay varios consejos que pueden ser de utilidad para evitarla. No es necesario cambiar tu estilo de tu vida o tu rutina para transformar increíblemente tu productividad para siempre.

Si hay algo que es cierto sobre la procrastinación, es que nadie quiere hacerlo de manera consciente. Es muy raro encontrar a alguien que posponga sus tareas de manera voluntaria. Generalmente, no te darás cuenta de que has perdido tu enfoque hasta que lleva un rato haciendo algo más que es totalmente improductivo. Según diversos estudios, se cree que la procrastinación  es una manera de evitar temporalmente las emociones negativas asociadas con el trabajo, la ansiedad que viene con el conocimiento del esfuerzo requerido para una gran tarea por delante, o el miedo de ser incapaz de superar una fecha límite próxima y crucial.

¿Qué tan mala es la procrastinación?

Lo peor de la procrastinación  es el sentimiento de culpa que produce.  A pesar de que sientes una satisfacción temporal de escapar de estas emociones negativas, este sentimiento de culpabilidad te acompañará. Así que, en lugar de trabajar porque realmente deseas hacerlo, trabajarás porque te sientes mal de no cumplir con tus actividades. Es un círculo vicioso en el que no es nada placentero quedar atrapado.

Luego, la culpa hace que drenes tu energía demasiado rápido, lo que conlleva a más agotamiento. Estar demasiado cansado antes de iniciar un trabajo realmente significativo hará que decidas postergarlo, y así entrar en un nuevo círculo vicioso del cual debes escapar.

Muchos estudios han demostrado que la principal razón por la cual la gente posterga un trabajo es porque teme que éste sea demasiado grande como para lograr manejarlo. Es esa sensación de tener tanto trabajo que no sabes por dónde empezar la que paraliza a muchos y hace que empiecen a procrastinar, aún sin darse cuenta.

Dile adiós a la procrastinación

Cuando eso sucede, empiezas a tomar en cuenta a todas esas pequeñas tareas que en un principio dejaste de lado porque no eran prioritarias y te concentras en ellas para evitar enfrentarte con el trabajo que realmente es importante. Una buena manera de evitar esto es dividir ese trabajo al que temes en pequeñas partes que parezcan más manejables.

El hecho de comenzar el trabajo, por muy poco que sea, puede ser considerado como un progreso. Esto servirá como motivación para seguir trabajando e ir, poco a poco, completando el trabajo que tienes pendiente y disminuyendo esa lista de tareas.

Medir el tiempo puede ayudarte a mejorar

Lo más peligroso de la procrastinación es que no te das cuenta. Quizás si te pones a hacer memoria de todas las veces que te detienes a revisar el teléfono a lo largo del día quedarías sorprendido de todo el tiempo que pierdes.

Aunque puedas creer que revisar uno o dos mensajes es completamente inofensivo, lo cierto es que cada una de las pequeñas cosas que haces que no tienen que ver con el trabajo matan un poco tu productividad. Perder el tiempo no solo se traduce en ver 30 videos de YouTube seguidos, sino cada una de las cosas que te alejan del trabajo con frecuencia.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es empezar a usar temporizadores. Existen muchas aplicaciones que utilizan la técnica del Pomodoro para aumentar tu productividad. Además, si crees que es necesario, puedes optar por descargar una aplicación que bloquee todas las aplicaciones que puedan resultar una distracción para ti. Inténtalo, y seguro verás cómo tu productividad aumenta exponencialmente en muy poco tiempo