Nunca tomes decisiones permanentes basada en una emoción temporal. Esto es algo que siempre nos dicen a la hora de tomar decisiones. Realmente, esta sencilla regla de toma de decisiones se basa en los principios de la inteligencia emocional, la capacidad de comprender y gestionar las emociones. Después de una buena noche de sueño, recuperas la confianza y el entusiasmo. Y aunque las cosas quizás no cambien demasiado, te des cuenta que estabas viendo las cosas desde la perspectiva equivocada y tomes una mejor decisión.

 

¿Cómo tomar decisiones inteligentes?

En primer lugar, es importante que nunca tomes una decisión importante por la noche.

Después de un día largo y emocionalmente agotador, puede ser especialmente difícil tomar una decisión. La más pequeña de las tareas parece inabarcable. La luz al final del túnel se ha oscurecido. Pero una buena noche de sueño puede hacer maravillas. Los problemas siguen ahí, pero las montañas se han convertido en toperas.

 

Además, y menos que menos, tomes una decisión importante después de un mal día.

Todo el mundo tiene un mal día de vez en cuando. Y cuando lo tengas, serás naturalmente más propenso a centrarte en las cosas negativas que suceden. Es demasiado fácil sentir que siempre te pasan cosas malas y olvidar que las cosas no suelen ser así.

 

Así que, si tienes un mal día -o incluso una mala semana o mes- haz lo posible por aguantar, esperar hasta sentirte completamente bien, y luego tomar la decisión. Y es que muchas personas se rinden cuando el éxito está a la vuelta de la esquina, solo porque tomaron la decisión en el momento incorrecto.

 

De igual manera y a la inversa, un buen estado de ánimo también puede nublar tu pensamiento. Por ejemplo, ¿alguna vez has vuelto de un gran viaje pensando que ya es hora de mudarte? Eso no es necesariamente malo. Hay momentos en los que mudarse es una buena idea, pero es importante recordar que la vida de vacaciones no es igual a la vida normal.

 

Puedes tomar este principio y aplicarlo a cualquier momento en que estés de humor exuberante. Cuando las cosas van muy bien, es fácil comprometerse en exceso o tomar decisiones de las que luego te arrepientes. Para combatirlo, intenta tomar decisiones importantes sólo cuando te sientas equilibrado emocionalmente: no demasiado deprimido, pero tampoco demasiado elevado.

 

Considera otros factores

Nunca tomes una decisión importante cuando estés cansado o hambriento. Algunas investigaciones han demostrado que las personas tienden a ser más críticas y a cometer más errores hacia la hora de comer y al final de la jornada laboral. De hecho, según un estudio, los jueces de un caso concedían el 65% de las solicitudes que escuchaban al principio del día, y este porcentaje de aprobación bajó drásticamente cuando se acercaba la hora de comer. Después de un descanso, las aprobaciones volvieron a subir al 65%. Así que, si se acerca la hora de salir, sería bueno tomarte un descanso antes de tomar una decisión. De lo contrario, te arriesgas a perder una oportunidad, o a destruirla.

 

Esto también aplica para las compras importantes. Asegúrate de pensar bien lo que estás haciendo. Muchas personas hacen compras casi impulsivas para su negocio, porque pensaron que esta compra resolvería un problema, sin detenerse a pensar en que ese problema era temporal, o que había una mejor solución, a un mejor precio.

 

Por supuesto, para los propietarios de pequeñas empresas puede ser un reto encontrar tiempo para investigar a fondo las compras. Pero establecer una regla general, como esperar de uno a tres meses antes de pulsar el botón de compra te dará tiempo para considerar soluciones alternativas. Y ese presupuesto extra puede suponer una gran diferencia a largo plazo.

 

Así que, la próxima vez que tengas la tentación de tomar una decisión importante cuando estés en tus sentimientos, recuerda que es importante nunca tomar decisiones permanentes basándote en emociones temporales. Así, cultivarás la inteligencia emocional necesaria para tomar decisiones realmente buenas y que no acarrearán arrepentimientos y problemas en el futuro.

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