Para contar con una estrategia de marketing exitosa, no podemos olvidar que las emociones son lo que mueve a los seres humanos, por ello considera el neuromarketing en tus estrategias. Asumir que las personas son máquinas que comprarán todo lo que se les pasa por enfrente es un error abismal. Las marcas deben tener siempre presente que se dirigen a personas que sienten, que piensan en lo que quieren, y que deben ser convencidas de que lo que tú ofreces es justo lo que necesitan.

Al final, los humanos somos seres que actúan con base en lo que piensan y en lo que sienten. Por ello, si algo nos gusta, probablemente buscaremos comprar o repetir la experiencia positiva que hayamos tenido con alguna marca. Así, el producto o servicio pasa un poco a un segundo plano, ya que recordamos, por ejemplo, lo bien que nos sentimos con ello, o lo bien que fuimos atendidos por el personal de la marca.

Así, analizar realmente cómo funcionan los seres humanos y cuál es la mejor manera de acercarse a las personas para vender un producto o servicio se conoce como neuromarketing. Esto es una ciencia que busca el entendimiento de la manera en que las partes racionales del cerebro de un consumidor se comportan a la hora de comprar. Aquí, las hormonas son una parte fundamental del estudio, y nos permiten entender una gran cantidad de datos que pueden ser relevantes para nuestra estrategia de marketing.

El marketing y el neuromarketing

Hoy en día, los expertos notan con preocupación que el marketing se ha ido alejando un poco de los ideales racionales. En ella, la publicación se basa exclusivamente en las emociones y no le deja al consumidor nada importante o memorable que pueda hacer conexión con él. Es así como se consigue que un cliente haga una compra con la que no se siente identificado, y que sienta que ha sido manipulado emocionalmente para comprarlo.

Entonces, debemos aprender sobre el funcionamiento del sistema nervioso y de cómo el cliente se siente con determinados productos y servicios ofrecidos para lograr una óptima estrategia de marketing. Claro que la experiencia en el mundo del marketing es bastante útil, pero siempre es preciso saber cómo transmitir el sentimiento correcto que haga que nuestro cliente vuelva sin tener que pedírselo directamente.

La actualidad en el marketing

Según los expertos, más que una metodología de investigación, el neuromarketing es una manera de entender realmente a nuestro cliente. El neuromarketing se sitúa como una rama de la ciencia que aprovecha todos los avances y conocimientos teóricos disponibles sobre el cerebro y la psiquis humana, así como de la neurociencia cognitiva, para utilizarlos en el estudio del comportamiento de los seres humanos en un campo en concreto.

Realmente, podemos definir el neuromarketing como una ciencia transversal que se encarga de medir una intensidad principalmente emocional. Es decir, las emociones no se pueden perder de vista a la hora de hablar de neuromarketing, pero es importante separarlas en emociones cuantitativas y cualitativas, que son las que nos dicen cómo y por qué un cliente se interesa por un producto en particular.

Es importante no olvidar que se habla de una ciencia, que no se basa en la intuición sino en datos objetivos. Los nuevos datos siempre nos permitirán ajustar un poco mejor la visión de los clientes a los que nos dirigimos, logrando una segmentación mayor. Esto se ve facilitado por la virtualidad que envuelve a nuestra sociedad actualmente, siendo que podemos recolectar todos los datos que necesitamos en tan solo un momento.

Algunas consideraciones

Es importante destacar que no seremos capaces de expresar aquello de lo que no somos conscientes. Si, por ejemplo, vamos a un supermercado, probablemente recordemos aquellos productos que ya conocíamos y que nos encontramos allí. Sin embargo, también recordaremos la cómica caja de color rojo que nos detuvimos a examinar porque nos llamó la atención.

También debemos pensar en los aspectos externos que le dan un poco de homogeneidad a lo que buscamos transmitir. Existe un concepto sensorial que también se vuelve importante para el neuromarketing, como la música o los colores que utilizamos. Todo esto nos servirá para entender más a fondo los clientes a los que nos dirigimos y cómo realmente llegar a ellos.

 

Ir al contenido