Hoy en día, las dinámicas en los espacios de trabajo han cambiado enormemente. Poco a poco se ha ido dando más importancia al trabajo en equipo y el individualismo ha quedado de lado. Sobre todo, cuando eres tú el líder, soltar el trabajo y empezar a delegar correctamente puede ser algo bastante complejo, pero no por ello debes tirar la toalla. Es difícil, pero no imposible.

Al final, lograr un buen trabajo en equipo es lo que le permitirá a tu negocio realmente crecer. Así, sentirse atascado por un mal trabajo en equipo puede ser fatal para tu empresa. Por ello es importante que te enfoques en delegar de la mejor manera, para ayudar a tu equipo a lidiar con el trabajo sin problemas y puedas avanzar rápidamente en cada uno de tus proyectos.

Coordinar a un equipo tiene su ciencia

Delegar las funciones y coordinar un equipo puede ser más difícil de lo que parece, sobre todo cuando es un equipo joven. Por supuesto, aunque haya líderes natos, nadie aprende a delegar correctamente de buenas a primeras. Casi todos los buenos líderes han aprendido a liderar a sus equipos a la manera de la vieja escuela: haciéndolo.

Nada mejor que la práctica para aprender de tus errores y saber cómo llevar realmente un equipo. Una de las mayores dificultades a la hora de trabajar con un equipo es aprender a empatizar con ellos. Las prioridades no suelen ser las mismas, sobre todo si tu equipo está conformado de gente joven. Mientras tú piensas en maneras de ahorrar dinero para la empresa, tu equipo puede estar pensando en sus vacaciones.

Esto no los hace frívolos, es solo que tienen otras prioridades. Puede que tu primer instinto sea estar encima de ellos y asegurarte de que nada falle. Y al final, controlar cada paso que den te genera (y le genera a tu equipo) desconfianza. No puedes pensar que harán las cosas como tú las quieres. Date cuenta de que al controlar tan obsesivamente todo lo que hacen, impides que tengan libre albedrío.

Esto impide que generen nuevas ideas. Al final, puede que tengan la mejor idea del mundo, esa que le va a dar a tu negocio el crecimiento que tanto buscas, pero si no los dejas decirla te quedarás sin conocerla jamás. Cuando controlas tanto, además, no le sacas provecho al hecho de delegar, ya que terminas haciendo y corrigiendo todo tú.

La evolución es parte de un buen líder y delegar es fundamental

Claro que, poco a poco, irás dejando esos malos hábitos y los irás sustituyendo por hábitos más prácticos y útiles. Los errores y los fracasos siempre han formado parte del éxito. No tengas miedo de arruinar las cosas, todo constituye un aprendizaje para el futuro.

Ya sabrás que no es necesario estar encima de tu equipo para que haga un buen trabajo. Nadie piensa igual que tú, pero tu equipo está ahí para debatir y crear ideas mejores y que hagan crecer a tu negocio. Si criticas el hecho de que tu equipo piense distinto, o les recriminas cuando fallan, tu equipo siempre tendrá miedo de fallar, lo que evitará que crezcan como equipo y como personas.

Siempre es importante dar un poco de espacio. Asegúrate de conocer las capacidades de cada uno de los miembros de tu equipo para entender cuál es la mejor tarea para ellos, y siempre dales la libertad de opinar. Un equipo que debate, opina, comparte y piensa, se complemente y logra grandes cosas. Confía en ellos, y llegarás lejos al delegar los trabajos.

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