Todo el mundo tiene momentos en su vida en los que se siente inadecuado e incompetente, y la confianza desaparece, pero algunos de nosotros nos sentimos así más a menudo que otros. Muchas personas están tan ocupadas menospreciándose a sí mismas que no consiguen prosperar en la vida. Dejan de intentar aprender y mejorar. Se desaniman y se deprimen. ¿Sientes que puedes ser una de estas personas?

Tal vez tus dudas se deban a algunas experiencias negativas en los primeros años de tu vida. Por ejemplo, si la gente se burlaba de ti cuando eras un niño, puede que dudes de tus habilidades incluso hoy. Las experiencias traumáticas pueden provocar un círculo vicioso de dudas en tu mente y disminuir tu confianza. Incluso puede afectarte a tal punto que sea muy difícil superar la timidez y confiar en ti, pero puedes lograrlo.

Los padres, los profesores y otros niños pueden decir a veces, sin saberlo, cosas que tienen un fuerte impacto tanto para bien como para mal. Entonces, ¿cómo puedes darles la vuelta a las cosas y detener esa voz molesta en tu cabeza que dice que nunca serás lo suficientemente bueno?

Deja de lado las críticas negativas hacia ti mismo y ten más confianza

Esto se aplica tanto al pasado como al presente. No dejes que tu jefe te arruine el día simplemente añadiendo su voz al reproductor de cintas de tu cabeza. Date cuenta de que puede estar descargando su ira en otra persona debido a sus propias insuficiencias. Las actitudes negativas de las personas hablan mucho de ellas, no de ti.

Es importante que reprimas tu tendencia a criticarte a ti mismo. Al estar de acuerdo con los que te critican, les estás dando todo el poder. No hagas caso a esa voz en tu cabeza que te dice que vas a fracasar. Si dejas de escucharla, se acallará y acabará desapareciendo.

Todo se trata de la mentalidad: piensa en que tendrás éxito

Puedes lograr esto rodeándote de personas que te apoyen y crean en ti. Siempre es importante que te prepares para lo que sea que vayas a hacer, y des lo mejor de ti mismo en cada oportunidad.

No basta con pensar en positivo; también tienes que perseguir activamente el éxito. Visualizar tu objetivo final puede ayudarte a tomar las decisiones correctas, pero nadie puede hacer el trabajo excepto tú. Una forma de superar las dudas sobre ti mismo es escribir tus cualidades positivas.

Haz una lista de al menos 5 cosas buenas sobre ti. Cada día, al levantarte, lee la lista. Leerla en voz alta también te ayudará a creer en los elementos que has enumerado. El pensamiento positivo te ayudará a preparar tu mente para el éxito, pero también hay otras formas de ayudarte a conseguir tus objetivos.

En primer lugar, debes establecer objetivos razonables. Decide lo que quieres hacer en un plazo de tiempo determinado. Mantén tus objetivos realistas para que puedas cumplirlos. Si te pones objetivos poco realistas que no puedes cumplir, te desanimarás rápidamente. Empieza con algo pequeño y ve aumentando tus sueños.

El siguiente paso es, claramente, ponerte a trabajar. Las personas inactivas se deprimen fácilmente. Para evitar esta desagradable situación, sumérgete en la consecución de tus objetivos. El trabajo duro siempre dará sus frutos al final.

Una vez que vayas alcanzando tus metas, por muy pequeñas que sean, es importante que te tomes un momento para disfrutar de tu éxito. Las personas que dudan de sí mismas tienden a pensar que no merecen tener éxito. Pero tú sí lo mereces. Te mereces una recompensa por haber vencido tus dudas y haber ganado confianza en ti mismo. Te mereces que te honren por tu trabajo duro y tu perseverancia. No dejes que nadie te diga lo contrario.

Recuerda que no puedes llegar a la cima de una montaña de un solo salto; se necesitan muchos pasos en el camino para alcanzar la cima a su debido tiempo. Lo mismo ocurre con el éxito y la consecución de tus objetivos.

Dar pasos de bebé y conseguir muchos pequeños éxitos te dará la confianza necesaria para alcanzar tus sueños. Mientras tanto, siéntate y disfruta del viaje para convertirte en la persona segura de sí misma que sabes que puedes ser. Es un viaje dificil, pero al final merece la pena.

 

 

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