Aceptarse a sí mismo es el primer paso para construir la autoestima. No es posible sentirse positivo con uno mismo si ni siquiera puedes aceptarte tal y como eres, con todos tus defectos y virtudes. La autoaceptación es el nivel de felicidad y satisfacción que tienes contigo mismo.

Muchos profesionales de la salud mental creen que la autoaceptación es necesaria antes de que pueda producirse un cambio real en tu manera de verte a ti mismo y en la manera en que te enfrentas al mundo. Si te sientes atascado, la falta de autoaceptación puede ser el primer reto a superar. Aceptar tus defectos te permite cambiarlos.

Aprende a aceptarte y a disfrutar de la persona que eres

Una de las cosas que, en muchas ocasiones, nos mantiene estancados, es el hecho de compararnos y evaluarnos desde lo que pensamos que dirían nuestros padres de nosotros. Si, algunos padres son mejores que otros, y al final del día, todos en algún punto de nuestras vidas queremos satisfacer las expectativas que tienen nuestros padres de nosotros.

Al final, los padres que son excesivamente críticos no criaron un mal hijo, solo no sabían manejar su rol como padres. No ganas nada con hacerle pasar a tus padres un mal rato por lo que han hecho mal. Lo mejor que puedes hacer es perdonarlos y dejar atrás el pasado. Evita juzgarte en función de la crianza que recibiste: la manera en que te criaron es un reflejo de tus padres, no tuyo.

Una de las mejores cosas que puedes hacer para empezar a aceptarte a ti mismo es darte tiempo para ayudar a alguien que necesita ayuda. Además de la gratificación que sentirás al hacer algo bueno por alguien que lo necesita, te darás cuenta de que tienes un poder valioso y que puedes aprovechar siempre.

Es importante que te enorgullezcas de tus puntos fuertes. Es difícil aceptarte a ti mismo si te recuerdas constantemente tus debilidades. Esto no quiere decir que te olvides de las debilidades, pero no te castigues por ellas, recuerda que tienes muchas cosas positivas que resaltar de ti mismo. Incluso el atributo positivo más pequeño es digno de mención.

La autoaceptación se construye con pequeñas cosas

Otra cosa que te ayudará en el camino de la autoaceptación será perdonarte a ti mismo. Si insistes en tus transgresiones pasadas, nunca llegarás a aceptar quién eres. Date cuenta que cada una de las malas decisiones que has tomado en tu vida te han regalado un aprendizaje, y sigue adelante.

Recuerda que cada uno de nosotros hace lo mejor que puede, pero siempre habrá momentos en los que serás menos capaz que otras personas que te rodean. Esto no te convierte en alguien inútil. El progreso no es lineal, date a ti mismo la oportunidad de descansar sin culparte por no haber hecho lo mismo que ayer, o compararte con lo que ha hecho tu vecino el día de hoy.

Por supuesto, es importante que evalúes tus sueños y pongas a un lado los que son imposibles, quedándote solo con los que realmente podrás cumplir. Es muy difícil esperar algo de la vida que, cuando te das cuenta, es una expectativa fantasiosa. Terminas decepcionándote de ti mismo. Hay un momento para dejar todo lo que no te está llevando a ningún lado. Deja que el momento presente sea ese momento. Haz nuevos planes que sean plausibles y que te entusiasmen.

También es importante que seas auténtico. Cuando te pones un personaje para el mundo, no estás dando a los demás la oportunidad de aceptarte tal y como eres. ¿Cómo vas a ser capaz de aceptarte a ti mismo? Cuando eres auténtico, el amor que recibes es infinitamente más significativo. Vivir honestamente da miedo, pero es sorprendentemente fácil. La gente admira y respeta a quienes tienen la fuerza de ser auténticos.

La autoaceptación es solo una palabra elegante para decir que te toleras, te quieres y te aceptas a ti mismo. Nadie es perfecto. Aceptas a tus amigos y a tu familia a pesar de que todos tienen sus propios defectos. Date a ti mismo la misma libertad. Céntrate en tus rasgos positivos y perdónate por tus defectos y errores. Acéptate tal y como eres.

 

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