En general, cada ser humano rige su vida en distintas creencias e ideales que trata de seguir al pie de la letra. Esto incluye las creencias y percepciones que tenemos de nosotros mismos, de nuestra vida y de quienes nos rodean. Todas estas creencias tienen un poder mayor del que imaginamos. De hecho, algunas de estas creencias podrían estar obstruyendo nuestro camino hacia el éxito. Identifica tus creencias inútiles y sustitúyelas por otras positivas.

Creencias personales negativas

Aquí mencionaremos algunas de las creencias que más nos mantienen estancados, y cómo podemos evitarlas para sustituirlas por algo que si nos permita avanzar en el camino hacia cumplir todo lo que deseamos.

Primera creencia: “Nunca alcanzaré mis sueños, debo dejarlos de lado”

Una de las creencias más comunes es aquella que nos indica que debemos dejar de lado nuestros sueños, porque somos incapaces de lograrlos, y necesitamos expectativas más realistas. En primer lugar, esto nos hace sentir poco merecedores de alcanzar lo que queremos, lo cual resulta ser un auto-sabotaje que no es nada sano. Además, implica que no estás haciendo nada para ayudarte a alcanzar ese sueño.

Podemos alterar o eliminar esta creencia reflexionando sobre los pasos que debemos seguir para conseguirlo. Establece una lista de cada una de las cosas que necesitas para llegar a cumplir tu sueño. Mira cada uno de estos pasos como si conformaran una escalera que debes subir para llegar al futuro que deseas. Tu nueva creencia podría estar formulada de manera que decidas seguir tus sueños a partir de ese momento, y celebrar cada pequeña victoria de este proceso.

Segunda creencia: “No tengo derecho a pedir lo que quiero, seguro me van a rechazar”

Esta creencia indica que te sientes menos importante que los demás. Consideras que tus deseos y necesidades no son relevantes para los demás. Vivir con esta creencia significa que probablemente mantengas tus verdaderos sentimientos en secreto y que te limites a seguir la corriente para llevarte bien con los demás.

Lo cierto es que, en realidad, tus sentimientos son tan valiosos como los de los demás. Es posible que si cambias esta creencia y te recuerdas a ti mismo lo valioso e importante que eres, y que lo que sientes y piensas es importante, te sientas con más seguridad a la hora de pedir lo que quieras, haciéndolo con diplomacia y aprendiendo a manejar el hecho de que los demás no estén de acuerdo contigo.

Tercera creencia: “No voy a volver a confiar en nadie”

Esta creencia puede provenir de un momento de tu pasado en el que alguien en quien confiabas te hizo daño. Tal vez, cuando eras joven, tus padres no te apoyaron o fueron duros contigo. O en una relación cercana anterior, te sentiste traicionado o tus sentimientos fueron minimizados. Sea cual sea el caso, parece que tienes miedo a confiar y tratas de protegerte de más daños emocionales.

Esta creencia puede ser difícil de eliminar, pero date a ti mismo el permiso para confiar. Puedes perder muchas oportunidades en tu vida si decides cerrar la puerta y no confiar en más nadie. Es importante que reconozcas que has aprendido algo positivo de todo lo que te ha pasado, y que ahora que has crecido, tus ideas sobre lo que quieres son más claras. Puedes empezar a ver la confianza como una inversión, y aunque de miedo al principio, puede que valga la pena.

Cuarta creencia: “No gano suficiente dinero para llevar una buena vida”

Esta creencia pone un pesado manto sobre tus esfuerzos por ser feliz. Cuando piensas así, no ves lo que puedes hacer para ahorrar para tu futuro. Tu salud emocional se encuentra íntimamente relacionada con cómo te sientes respecto a tu vida financiera.

Por ello, es importante que abras la puerta a una vida financiera y emocional más segura. Esto lo puedes lograr dándote cuenta de que tienes el control de tus finanzas, y que puedes establecer una cantidad de dinero que puedes ahorrar semanalmente. Cuando logras entender que puedes vivir bien y aun así seguir ahorrando, te darás cuenta que puedes disfrutar tu vida sin necesidad de gastar todo tu presupuesto.

Cada una de estas creencias pueden ser eliminadas y convertidas en algo positivo. Realiza un auto-examen de quién eres, cuáles son tus creencias y tus valores. Entender qué piensas de ti mismo y cómo esto influye en tu manera de relacionarte con el mundo puede ser un gran paso para deja atrás las limitaciones y conseguir la vida que siempre soñaste.

 

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