La imagen personal que cada uno tiene de sí mismo es un factor fundamental dentro de la confianza que irradiamos en cada ámbito de nuestras vidas. Muchas personas creen que esto simplemente se refiere a lo que hacemos, o a la manera en que nos vemos. Si somos padres de familia, si trabajamos en un banco, si tenemos los ojos azules, nos gustan los deportes o preferimos usar colores oscuros en la ropa.

Sin embargo, esto no es realmente a lo que nos referimos cuando hablamos de imagen personal. Aquí debemos entender que somos más que lo que hacemos, la edad que tenemos o nuestro género biológico, o la opinión que tienen de nosotros nuestros padres. Cada uno de nosotros es una persona única con matices distintos que nos hacen ser especiales a nuestra propia manera.

Cuando lo que eres se alinea con lo que haces, estás viviendo con autenticidad. Pero la mayoría de nosotros nos vemos de una manera y vivimos de otra. Las personas auténticas actúan con honestidad y congruencia. Esta misma congruencia nos trae muchos beneficios que acarrean cosas positivas como éxito, un aumento de la autoestima, un gran respeto por nosotros y por los demás, y paz interior que nos permite sentirnos mejor con nosotros mismos.

Conocer nuestro verdadero yo, ese con el que nos sentimos cómodos y podemos expresarnos libremente, es una de las cosas que determinará el éxito que tenemos en nuestra vida. Para lograrlo, hay varios pasos que podemos seguir. Uno de los primeros es identificar los valores que nos mueven.

Imagen auténtica

Una imagen auténtica de ti mismo es aquella que está alineada con tus valores. Al conocer tus valores, comprenderás lo que es importante para ti. Una vez que seas consciente de tus valores, podrás construir una imagen de ti mismo y una vida más significativa y agradable.

Puedes identificar tus valores haciendo una lista, todo lo largo que quieras, de valores que consideres importantes. No importa cuántos sean, porque al final reducirás esta lista a diez. Trata de priorizar los valores, 10 es suficiente para conocer un poco mejor los valores que guían tu vida y tus acciones.

Cuando hagas esto, asegúrate de identificar cualquier conflicto de dualidad entre cualquiera de estos valores. Esto es importante porque si específicas, por ejemplo, que valoras la aventura y la invención, pero también valoras la responsabilidad y la seguridad, podrías encontrar un conflicto que haga que te cierres a una posibilidad, te bloquees y termines completamente paralizado a la hora de tomar una decisión.

Los valores

Los valores que incluyas en tu lista deben ser prioritarios para ti, no para tus padres o tus amigos. Determina tus valores sin tomar en cuenta lo que opina la sociedad de ciertos valores. Eres un individuo auténtico y el conocimiento de los valores que te mueve es importante para tener una buena imagen personal y auténtica.

Una vez que hayas hecho esto, crea un plan de acción para cumplir con cada uno de estos valores, e incorpóralo a tu rutina diaria. Adapta tu modo de vida de manera que cada uno de tus valores se vea presente en tu vida habitualmente.

Haz una lista de las actividades que te gustan y que están en consonancia con tus valores. Por ejemplo, si la generosidad es una prioridad, podrías encontrar una forma agradable de pasar su tiempo ayudando a los demás. Trata de auto-evaluarte a ti mismo al final de cada día, pensando en las ocasiones en las que no has vivido de acuerdo con tus valores. Del mismo modo, contempla las veces que has podido vivir de acuerdo con tus valores y tu imagen personal, especialmente cuando hacerlo ha sido un reto.

Crear una imagen de ti mismo que esté en consonancia con tus valores es una de las cosas que te ayudará a vivir una vida plena y exitosa. Vive de manera coherente y auténtica. Se requiere audacia para elegir la persona en la que quieres convertirte y vivir en consecuencia. Sin embargo, los beneficios son enormes, y es una decisión de la cual es muy poco probable que te arrepientas.

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