Sabemos que, hoy en día, el marketing es la base fundamental de cualquier negocio. Y el concepto de marketing no es nada nuevo, pero es importante conocer ciertos sub-conceptos que vienen dados por el marketing y que se han utilizado de distintas maneras dependiendo de las necesidades y los ideales de cada empresa. Estos conceptos del marketing deben ser entendidos y aplicados por las empresas que desean tener un marketing exitoso.

En principio, el objetivo del marketing es satisfacer las necesidades de los clientes y superar a la competencia, aumentando las ventas y maximizando los beneficios obtenidos con un producto. Los conceptos básicos que han regido el marketing son el concepto de producción, el concepto de producto, el concepto de venta, y el concepto de marketing en sí mismo, el cual engloba al marketing social. Cualquiera de ellos puede conformar una alternativa que deberías evaluar a la hora de establecer tu estrategia de marketing.

Cuando eres responsable del marketing de una empresa, es importante que contestes a dos preguntas antes de establecer una estrategia concreta de marketing. La primera es “¿Qué filosofía o concepto será el más adecuado para la empresa?” y la segunda es “¿Cuál será la importancia de la organización, los clientes y los intereses que la misma sociedad tienen en mi campaña?”

El primer concepto del marketing: la producción

Ahora, para llevar a cabo estas preguntas, también necesitas estar consciente de los cinco conceptos básicos que hemos mencionado al principio. En primer lugar, tenemos el concepto de producción, que se refiere a la idea de que los consumidores siempre favorecerán a los productos que no solo se encuentren disponibles, sino que sean asequibles.

Cuando las empresas adoptan este concepto, sin tomar en cuenta el resto, corren el riesgo de centrarse demasiado en sus operaciones y perder de vista el verdadero objetivo. Esto es debido a que se centra en mejorar la eficacia de la producción y la distribución.

Si una empresa decide operar basándose en este concepto, intentará minimizar los costes de producción haciendo que el proceso de producción sea eficiente. Además, para que sus productos sean favorecidos por los consumidores, intentará que su distribución sea lo más amplia posible. Esto es uno de los principios básicos del marketing, sin embargo, muchas empresas pueden encontrar que esta no es la alternativa más rentable para ellos.

El concepto de producto

Por otro lado, encontramos el concepto de producto, el cual sostiene que los productos que ofrezcan la mayor calidad, rendimiento y características innovadoras. Aquí, las estrategias de marketing se centran en la mejora continua de los productos.

La calidad y la mejora del producto son partes importantes de las estrategias de marketing, e incluso, se convierte a veces en la única parte en que las empresas se enfocan, lo cual puede ser contraproducente. El concepto de producto supone que los consumidores favorecerán aquellos productos que sean superiores en calidad, rendimiento, características innovadoras, y diseños increíbles.

Se cree que este es uno de los conceptos más sencillos del marketing: quien ofrezca un producto estándar al precio más bajo ganaría. Es por ello que las empresas que se basan en este concepto intentan mejorar sus productos en términos de calidad, rendimiento y cualquier otra característica perceptible.

El concepto de venta

En tercer lugar, tenemos el concepto de venta, el cual sostiene la idea de que los consumidores no comprarán suficientes productos de la empresa, a menos que ésta emprenda un esfuerzo de venta y promoción a gran escala. Aquí, la dirección se encuentra centrada en la creación de transacciones de venta, en lugar de poner el foco en la creación de relaciones rentables y a largo plazo con los clientes.

En otras palabras, el objetivo es vender lo que la empresa fabrica en lugar de fabricar lo que el mercado quiere. Un programa de venta tan agresivo conlleva riesgos muy elevados. Aquí, el vendedor siempre supone que los clientes serán engatusados para que compren el producto y les gustará; si no les gusta, posiblemente olvidarán su decepción y lo volverán a comprar más tarde. Esto suele ser una suposición muy pobre y costosa.

En ciertos casos, se cree que los consumidores no comprarán los productos que se les ofrece si no se les estimula a hacerlo. Es por ello que se recurre a actividades de venta y promoción agresivas, que puedan garantizar las ventas. Usar todas las técnicas de venta posibles hace que los compradores piensen en comprar cosas que normalmente no comprarían si no se les instara a ello en múltiples formas.

Concepto de marketing

Aquí tenemos el concepto de marketing, el cual indica que la consecución de los objetivos de la organización depende de que se conozcan las necesidades y los deseos de los mercados objetivo y se ofrezcan las satisfacciones deseadas mejor que los competidores. Así, el marketing adopta un enfoque en el cual el cliente es la parte primordial, y establece que el cliente y el valor que tenga un producto para dicho cliente son las cosas más importantes de la estrategia de venta.

Este concepto responde a una filosofía basada en el cliente que busca encontrar los productos adecuados para sus clientes, y no al revés. Esta es una de las filosofías más utilizadas hoy en día, ya que se basa en adaptarse a lo que los consumidores buscan y ofrecerles justo lo que necesitan.

El concepto de marketing social

Por último, tenemos al concepto de marketing social, el cual cuestiona al concepto de marketing puro, y menciona que este pasa por alto los conflictos que pueden llegar a existir entre los deseos del consumidor a corto plazo y el bienestar del consumidor a largo plazo.

El concepto de marketing social remarca que la estrategia de marketing debe aportar valor a los clientes de forma que mantenga o mejore tanto el bienestar del consumidor como el de la sociedad.

Busca la idea de un marketing sostenible y responsable que se mantenga dentro de lo que consideramos bienestar tanto desde el punto de vista social como el ambiental, que satisfaga las necesidades actuales al tiempo que mejora la capacidad de las generaciones futuras para mejorar sus propias necesidades. El concepto de marketing social antepone el bienestar humano a los beneficios y a la satisfacción de los deseos.

Por supuesto, el mundo actual no sigue uno solo de los conceptos básicos, o se rige permanentemente por el mismo concepto. Al final, la evolución del mundo ha hecho de las suyas y han permitido que las empresas se adapten de acuerdo con lo que necesitan. Por ello, es muy común que se use una mezcla de conceptos, los cuales pueden cambiar en función de la situación del mercado, la competencia o las cifras de ventas que se estén obteniendo.

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