Para lograr el éxito en una empresa es necesario tener ciertas cualidades o habilidades que no todo el mundo sabe que debería tener. Al final, el éxito es la suma de muchos factores, pero definitivamente hay algunos hábitos que pueden ayudar a alcanzar tus metas. Como líder, debes desarrollar hábitos que pueden guiarte en el camino de tu negocio de una manera más asertiva y efectiva.

Una de las mayores diferencias entre las empresas exitosas y las que no lo son es esa predisposición a comprometerse diariamente y a crear nuevos hábitos que abran el camino de la empresa, en el cual los líderes se encargan de ayudar a su equipo a alcanzar su máximo potencial. Hablaremos de algunos de los hábitos que son prácticamente indispensables en un líder.

Escuchar es uno de los hábitos más efectivos

No sería una locura decir que escuchar puede ser un súper poder que nos abrirá muchas puertas, si nos comprometemos a ello. Desarrollar la capacidad de escucha activa, sobre todo cuando diriges un equipo, es vital para lograr el éxito de las metas específicas y generales de una empresa. Cada una de las personas que conforman tu equipo tienen sus propias habilidades, características y preferencias. Debes aprender a conocer a tu equipo, saber quiénes prefieren una conversación animada y con afirmaciones positivas, y quiénes prefieren una charla directa y sin rodeos.

Una de las partes más importantes de tu trabajo como líder es cultivar el hábito de escuchar y entender la manera en que se comunica cada miembro de tu equipo, y adaptar tus maneras de comunicación para que se adecúen a cada una de las personas que lo conforman. Eres completamente responsable de escuchar, descubrir lo que motiva a cada individuo y elevar su pasión, lo que les permite producir un trabajo inspirado.

Asegúrate de comprometerte con la comunicación

Ya hemos dejado claro que la forma en que nos dirigimos a nuestro equipo es importante. Dado que estás en una posición de superioridad e influencia con respecto a tu equipo, tus palabras tienen más peso sobre ellos que cualquier otra. Hablar con desprecio, condescendencia, enojo o desdén a un miembro de tu equipo puede erosionar la relación muy rápidamente. Siempre que debas hacer una crítica constructiva, debes asegurarte que el mensaje que transmites es el adecuado, y que lo haces de la mejor manera posible.

Uno de los consejos más útiles que podrías seguir al respecto es intentar validar todo lo positivo, en lugar de reforzar lo negativo. En lugar de expresar frustración porque un proyecto está retrasado, asegúrate de mencionar lo que te ha gustado del trabajo que se tiene listo hasta ese momento, y muéstrate optimista sobre la posible fecha de entrega del proyecto. Demuéstrale a tu equipo que estás apreciando su trabajo, y asegúrate de comunicar y enmarcar lo positivo antes que lo negativo. De esta manera, lograrás que tu equipo se sienta comprendido y motivado a crecer y progresar profesionalmente.

Convierte el aprendizaje en un hábito

A veces estamos tan enfrascados en nuestras obligaciones que no nos damos cuenta que debemos estar en constante aprendizaje para poder avanzar. La información se encuentra a tan solo unos clics de distancia, así que no hay excusas para no ampliar nuestro conocimiento sobre nuestro campo de trabajo. Leer continuamente sobre la actualidad y las tendencias de tu sector, buscar artículos de colegas y líderes en tu campo te ayudará a descubrir las mejores estrategias para tu negocio semana tras semana.

Puede que sientas que las horas en el día no son suficientes, y que no tienes tiempo para esto, pero lo cierto es que es más sencillo de lo que parece. Anótalo en tu agenda, y dedícale unas horas a la semana para aprender y actualizarte. Convierte el aprendizaje en un hábito y mantente enfocado en las nuevas cosas que hay para ti. Pensar que lo conoces todo es uno de los más graves errores: el mundo está en constante cambio y tú necesitas estar a la par si quieres mantenerte a flote.

Mantente al día con los sistemas

Hablamos de mantenernos al día con las tendencias de tu sector, pero esto no significa que debas quedarte atrás en lo que se refiere a los mecanismos y sistemas que hacen que tu empresa funcione. Es importante evaluar las maneras más eficaces de llevar el liderazgo de tu empresa y comprender de forma tangible y acertada de qué maneras la empresa y sus sistemas funcionan mejor.

Asegúrate de evaluar los procesos, desde el reclutamiento de nuevos miembros en tu equipo, hasta la comunicación interna y externa de la empresa, debes estar al tanto de las mejores maneras de manejar tu negocio. Al contar con un proceso establecido, te será más fácil identificar las fallas y las cosas que debes cambiar, creando sistemas eficientes a través de decisiones informadas y seguras.

No te descuides a ti mismo, trabaja en tus hábitos

Esto puede sonar como un cliché, pero es importante que sepas que descuidarte a ti mismo puede ser uno de los peores errores que cometas. Al fin y al cabo, no puedes dirigir un equipo de personas y hacer crecer un negocio si no te preocupas por ti mismo. Es importante que tengas el hábito de cuidar de tu salud mental y física. Dormir lo mejor posible, no saltarte el desayuno, cuidar la postura en la oficina y tomar descansos para evitar el desgaste.

Recuerda que eres un ser humano como cualquier otro y si no te sientes bien, no podrás trabajar bien, mucho menos dirigir bien a un equipo. Programa tu jornada de la manera más detallada posible y coloca tus propios límites a la hora de establecer las tareas que realizarás, a fin de evitar una pila de tareas interminables. Trabaja en hábitos productivos y planifica tus descansos y priorízalos dentro de tu agenda, si no están allí, probablemente los olvides.

Todos estos hábitos se conjugan para ofrecerte una productividad y una mejor manera de liderazgo. Al final, se trata de pequeños compromisos que debes tomar para que las cosas fluyan de la mejor manera posible en cada ámbito de tu trabajo, logrando así un equilibrio entre lo que tienes que hacer y lo que quieres lograr. Con un poco de fuerza de voluntad y determinación, lograrás ver algunos cambios impactantes en la manera en que diriges tu negocio.

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