Aunque la meta final de un negocio no es simplemente crecer, es una de las cosas más importantes en el camino del éxito. En general, uno busca tener un negocio que impacta a otros, puede considerarse un soporte para la comunidad y proporciona contenido de valor. Entonces, no puedes quedarte esperando que todo pase. Claro que, si estás trabajando duro y no ves el crecimiento que deseas, puede haber varias cosas que te están frenando.

El crecimiento no ocurre milagrosamente. Es necesario crear una estrategia que te lleve hacia adelante. Además, es fundamental evaluar la razón de que no estés creciendo, para poder trabajar en ella. Por eso te dejamos algunas de las cosas que pueden estar frenando tu negocio para crecer y te están alejando del éxito.

En la mente se encuentra el poder

Tener una mentalidad de escasez es una de las peores cosas que le puede pasar a un empresario. Esta mentalidad se refiere a creer que nunca habrá suficiente dinero, fama, placer o logros para todos. Cuando alguien opera bajo una mentalidad de escasez, es muy probable que experimente ataques de estrés, ansiedad, miedo y cólera: son más susceptibles a las emociones negativas.

Por otro lado, quienes tienen una mentalidad de abundancia son personas que tienen un profundo sentido interior de valor y seguridad personal. Ellos se basan en la creencia de que hay suficiente, e incluso más de lo necesario, para todos. Una mentalidad de abundancia es capaz de ayudarnos a aliviar los miedos y desconfianzas, sobre todo en medio de tiempos de incertidumbre. Cuando nos sentimos seguros y confiados en lo que ya tenemos, estamos canalizando una mentalidad de abundancia.

Claro que, las personas con mentalidad de abundancia llegan mucho más lejos que aquellas que se enfocan siempre en lo negativo y buscan siempre dar lo mejor de sí en todo lo que hacen. Quizás tan solo un cambio de paradigma sea lo que hace falta para que tu negocio empiece a surgir.

Necesitas un sitio web que impacte

Hoy en día, tener un sitio web que refleje quien eres es más importante de lo que crees. No es sólo una cartelera para ti y para tu marca, sino que representa tu patrimonio digital. Al ser tan importante, puedes imaginarte que un sitio web defectuoso podría costarte mucho más dinero del que piensas, además de poner en juego tu reputación.

Lo más difícil es entender dónde está la falla de tu sitio web que no te ayuda a crecer. Es por ello que lo más adecuado es contratar a un especialista en SEO que se encargue de revisar todos esos detalles para entender qué pasa bajo la superficie de tu web y crear un plan para optimizarla y ayudarte a crecer.

Tu estrategia de Marketing debe ser la adecuada para ti

La coherencia es la base del marketing. Si tu estrategia de marketing no es lo suficientemente consistente, cualquier esfuerzo o inversión que hagas será completamente inútil. Tanto en redes sociales como en tu blog personal, debes asegurarte de estar siempre presente y de mantenerte fiel hacia un mismo mensaje.

Publicar un par de entradas en tu blog y luego desaparecer del medio por un mes es, en definitiva, una mala estrategia de marketing. Entrar a tus redes sociales una vez a la semana y compartir publicaciones una vez al mes tampoco funciona. Necesitas estar siempre presente y asegurarte de que las personas no se olviden de ti. Nadie toma en serio a alguien que no se toma en serio su presencia en la web.

También debes tomar en cuenta lo que dices y la manera en que lo haces. Si tu voz y tu mensaje son inconsistentes, es muy probable que sea difícil para ti conectarte con tu público y ganarte su confianza. En lugar de ayudarles a resolver un problema o a lograr un objetivo específico, sólo los confundes. Cuidar estos detalles puede ser lo que necesitas para que tu negocio empiece a subir como la espuma.

No estás invirtiendo lo suficiente

No hay ninguna duda de que es el dinero el que mueve el mundo, lo cual lo convierte en una herramienta indispensable a la hora de lograr el crecimiento de un negocio. Sin dinero en efectivo, tus perspectivas de crecimiento se ven significativamente obstaculizadas.

Si tienes demasiadas deudas y gastos, comparado con el flujo de caja, deberías ocuparte de eso antes de pensar en el crecimiento. Una vez que logres hacerte cargo de eso, es importante que crees un fondo de emergencia que sirva como ayuda en caso de que las cosas salgan mal en algún punto del camino. Además, con la infraestructura de efectivo adecuada, deberías comenzar a invertir tus recursos financieros en áreas clave para tu crecimiento.

El crecimiento no ocurre de la noche a la mañana. No tiene que ser rápido o incluso perceptible a simple vista. Pero si hay algo seguro, es que el crecimiento debe ocurrir en algún nivel en todo momento. Sin importar lo gradual o sutil que sea, tu negocio necesita estar en constante movimiento. Haz un recuento sincero de todo lo que has estado haciendo e identifica si alguna de las razones anteriores es la que te mantiene estancado, trabaja para corregirlas y verás cómo, poco a poco, tu negocio empieza a crecer.

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